no a la pirotecnia
Nos sumamos a la campaña de Sustentator para evitar el uso de pirotecnia en las celebraciones navideñas. Decirle NO a la pirotecnia es asumir una responsabilidad como consumidores pues se trata de evitar la compra de fuegos artificiales en pos de que las fiestas de fin de año sean de paz y armonía para TODOS. Para aquellos que tengan dudas de por qué apoyamos esta campaña, aquí van algunos argumentos contundentes:

Es un peligro para la salud de adultos y niños. Un fuego artificial lanzado erróneamente puede terminar lastimando físicamente no sólo a la persona que lo tira sino a quienes se encuentren a su alrededor. Cada 25 de diciembre y 1º de enero tenemos que escuchar en los medios de comunicación la cantidad de niños, jóvenes y adultos que pasaron la noche en un hospital a causa de quemaduras ocasionadas por pirotecnia. Y lo peor es que esa cifra cada año es mayor.

Es como una explosión para perros y otros animales. La capacidad auditiva de un perro es de 60.000 ciclos por segundo, siendo superior a la del ser humano (20.000 ciclos por segundo). Por lo tanto, si un estruendo te parece muy fuerte, ¿Cómo crees que puede afectarle a tu perro? Su gran aptitud para captar sonidos a altas frecuencias, le permite escuchar sonidos que resultan imperceptibles para el hombre e incluso sonidos débiles a distancias entre cuatro y cinco veces mayor que lo que lo puede escuchar un humano. Producto de esa gran capacidad auditiva, la pirotecnia les termina ocasionando taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, miedo y hasta incluso, llevarles a la muerte.

En ese estado de nerviosismo y temor que el ruido puede provocar, muchos perros corren y se escapan de sus hogares y allí comienza otro grave problema pues pueden terminar siendo atropellados o estar perdidos y no saber cómo regresar a su hogar.

Eluso de los cohetes y petardos provoca la muerte de cientos de aves. En 2010, el estado de Luisiana en Estados Unidos se convirtió en un cementerio de aves. Científicos y expertos comenzaron a analizar las causas por las cuales miles de pájaros cayeron muertos. Los fuegos artificiales provocaron tal estado de alteración en las facultades mentales de los animales, que estos se estrellaron contra casas, autos e incluso entre ellos. Por lo tanto, no se trata sólo de si un pájaro logra esconderse de un explosivo sino, y sobre todo, de cómo le afecta mentalmente, de cómo lo altera, del grado de nivel de estrés que le provoca.

El uso de pirotecnia genera residuos: cajas de cartón, envoltorios y restos tras la detonación

(FUENTE: Sustentator)