EL POEMA DE LOS ÁTOMOS
 
Oh día, despierta! Los átomos bailan.
Todo el universo baila gracias a ellos.
Las almas bailan poseídas por el éxtasis.
Te susurraré al oído... a dónde les arrastra esta danza.
Todos los átomos en el aire y en el desierto... , parecen poseídos.
Cada átomo, feliz o triste... está encantado por el sol.
No hay nada más que decir.
Nada más.

Yalal ad-Din Muhammad Rumi

Poema de los Atomos

Poema musicalizado por Armand Amard para la Banda sonora de la Película Bab 'Aziz e interpretado por Salar Aghili

 
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En presencia del Sultán es una colección de relatos extraídos de las obras Fihi Ma Fihi y Mathnawi de Jalaluddin Rumi.

Rumi es la exacta respresentación del místico "loco por Dios", embriagado de amor y luz, pero con un sigiloso dolor en el corazón, la falsa creencia de la separación. Él transforma su gemido y lamento en bellas canciones de Unión, odas al tawheed, danzas de flautas y fábulas como las que aquí se despliegan.

Largo y tortuoso el camino del llanto al corazón gozoso, dicen, y estos son los relatos que mejor lo describen, con todas sus dificultades y lamentos; con esa sutil voz que repite una y otra vez "recuerda, recuerda".

Amor, ¿quién eres tú? a ti todo te pertenece;

Tú eres la unión, mas todo se halla separado de ti;

Tú moras en la casa, los demás son tus guardianes;

Tú eres la madre y todos los demás son tus niños.

 
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La presente obra es una pequeña selección de poemas de uno de los más grandes sufíes y poetas persas, Mohammad Yalal-ol din, más conocido como Rumi (nuestro Maestro).

Comparado con el cielo de primavera (a veces, cristalino, resplandeciente; a veces, cubierto de nubes; a veces, tormentoso), su extremada sensibilidad se expresa a través de una honda creatividad amorosa. Ante él, cada piedra parece arder en el anhelo del encuentro del Amado, el universo es el bazar de los cielos y la bóveda celestial se convierte en el campo de la eterna danza de las estrellas. En la agonía de la oscura noche medieval, cuando las ciudades eran saqueadas y la dignidad del hombre era pisoteada, su voz se alzaba exclamando: «¡Oh!, ¿por qué no brilla el Sol?».